Historias FAU - Publicado el 08/05/2012 por Maria Isabel Pavez, académicos FAU

Todas las pesadillas que se presenta se han reunido a partir de conversaciones informales antes o después de Exámenes de Titulación. Se nos ocurrió entonces rescatar desde esa zona de silencio del ser humano estas notas, entre cómicas y dramáticas, que muestran que detrás del Profesional, del Investigador (a), del Profesor (a) existe un ser de carne y hueso que, en este caso, ejercita el no tomarse tan en serio, remitiéndose a historias de vivencias alojadas en el inconsciente.

Sigmund Freud (pronunciación en alemán: ˈziːkmʊnt ˈfʁɔʏt) ─el caballero de la foto─, decía que a lo largo de la historia, hubo tres grandes humillaciones: el descubrimiento de Galileo que no somos el centro del Universo; el descubrimiento de Darwin que no somos la corona de la creación; y, su propio descubrimiento, que no controlamos nuestra propia mente.

Uno de los descubrimientos más importantes de Freud fue que las emociones enterradas en la superficie subconsciente suben a la superficie consciente durante los sueños, y que recordar fragmentos de los sueños pueden ayudar a destapar las emociones y los recuerdos enterrados.

Las notas que presentamos hablan de los sueños o pesadillas que tuvieron inesperadamente  muchos arquitectos (y que aún tienen, después de muchos años),  luego de haber superado con éxito esa instancia tan importante que es el Proyecto de Titulación.

El sueño de ser arquitecto se transforma en vivencias oníricas y son el elemento fundamental para asomarse a una faceta distinta de los ex alumnos y profesores de esta Facultad.

CONTINUA LEYENDO LAS PESADILLAS DE LOS ACADÉMICOS aquí



Sigmund Freud

 

LAS PESADILLAS[1]

 

M. ISABEL PAVEZ R.

 

Sueño 1

Me dirigí a la Escuela de Cerrillos pues debía entregar un trabajo de taller a las 15:00 horas. La “liebre” donde iba  pasó bajo el puente ferroviario “Melipilla” y entró a la Avda. Pedro Aguirre Cerda. Unas diez cuadras antes de llegar a la calle Salomón Sack, dobló al poniente, recorrió unas ocho cuadras y estacionó junto a otras “liebres” en un sitio eriazo. Toda la gente se bajó y yo le pregunté  al chofer si seguiría, pues la hora pasaba, y dijo que no. No me quedó más remedio que salir caminando a la Avda. Aguirre Cerda y luego hasta la Escuela. Subí por la calle Salomón Sack  y entré por la puerta lateral, pero ya era noche. Todas las salas estaban cerradas y, estando parada junto a la “Mantequillera”, con mis planos y maquetas en las manos sin saber qué hacer, desperté…

 

Sueño 2

Me dirigía a la Escuela de Cerrillos en una “liebre”, ya estábamos sobre la Avda. Pedro Aguirre Cerda. Entonces me miré los zapatos y me había puesto uno negro y otro café.

 

Sueño 3

Estaba en la Escuela de Cerrillos, en el patio central, con un día muy bonito. Veía los elefantes de Fernán Meza, y de pronto me inundó una angustia enorme al darme cuenta que, si bien yo creía estar segura de haberme titulado, no era cierto, me faltaba un ramo de Cálculo Estructural.

 

 

LEOPOLDO DOMINICHETTI C.

 

Sueño1

Me inscribí en los cursos que ya eran semestrales, pasaron los días y me di cuenta que no había asistido nunca a clases y que había una prueba. Llegué a la sala ─uno de los “Gallineros” de Cerrillos─,  la angustia fue tal que desperté, ¡qué alivio!

                                                                                       

 

JORGE INZULZA C.

 

Sueño1

Llegó el día que debía defender mi proyecto de título y no tenía la maqueta que se requería y los planos estaban sin terminar. Veía cómo el resto de las entregas mostraban sendas láminas y maquetas del más alto estándar. Además, estaba vestido con jeans y sandalias, como si viniera llegando de la playa…

 

Sueño 2

Logré sortear el examen de título (comisión) y entonces estaba habilitado para ser Arquitecto. A la semana siguiente fui a tramitar mi titulación a la oficina de registro académico y me entregaron el informe de las asignaturas cursadas a lo largo de la carrera. En ese momento me di cuenta que nunca había cursado “Matemáticas 1”.

 

GASTÓN SÁNCHEZ B.

Sueño 1

Se debía repetir el Examen de Título, toda la vivencia de la ejecución de planos, confección de maquetas, las preguntas de la Comisión y la celebración posterior por el éxito de tan importante logro, solo habían sido un sueño. La realidad era que el Examen estaba por ser rendido y tendría que hacer todo de nuevo. Despertar fue un gran alivio.

 

Sueño 2

Ya pasado el examen y habiendo aprobado, se me exigía rendir un examen de Matemáticas con materias que siempre me habían sido difíciles. La eventual reprobación de las materias de Cálculo anularía todo lo bueno del examen del Proyecto de Taller y esto me provocaba tal angustia que, al despertar, solo después de pasados algunos minutos se fue calmando la agitación de esa pesadilla.

 

 

 

[1]   No confundir con “los pesadillos”.






Título Año de titulación